Felices fiestas
J de Marzo de 2010Más o menos a las cinco de la tarde Carlos ha tocado el timbre de la casa de su amigo René. La que ha atendido ha sido la esposa, una mujer pequeña de ojos claros, de mediana edad que todavía merece ser calificada de linda, aunque no por mucho tiempo, piensa Carlos. La mujer ahora lo mira como si estuviera frente a un desconocido o, peor aún, como si estuviera frente a alguien que no se tiene ningún deseo de conocer. Se nota a la legua que la visita no le resulta simpática, no sólo se nota sino que además la mujer no disimula su desagrado por la presencia -a toda luces imprudente- de ese amigo o de ese amigote de su marido que ella seguramente conoce de otros tiempos. (more…)

