La noche del Ronco
J de Febrero de 2010Puedo llegar a imaginarme aquella madrugada de 1948. Puedo llegar a imaginarme el cielo estrellado y los adoquines de las calles en una ciudad chata rodeada de ríos. Puedo llegar a imaginarme la calle Mendoza de entonces, urbanizada hasta avenida Freyre y más allá las calles de tierra atravesadas por los huellones de los carros en una geografía de zanjones profundos, ranchos de paja y potreros cubiertos de yuyos. Puedo llegar a imaginarme la esquina de Mendoza y Roque Sáenz Peña, en el corazón del barrio Alfonso, la esquina donde se levantaba El Condal, una de las tantas pistas que en aquellos años animaban los bailes de las orillas. Puedo llegar a imaginarme los hombres de alpargatas y bombachas llegando a pie, a caballo, en sulky, a tomarse unas copas, a conversar con los amigos, a bailar al ritmo de la orquesta, expectantes algunos, indiferentes los otros, todos bien plantados, todos con el cuchillo o el revólver en la cintura disimulado debajo del saco. (more…)

